Estudiante poblana conquista el oro en la Olimpiada Mexicana Femenil de Informática y perfila un futuro brillante en la ingeniería

¨*Este reconocimiento no solo celebra un triunfo académico, sino que subraya la creciente participación y liderazgo de las mujeres jóvenes en las áreas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM).
Educativas12 de julio de 2026Braulio PaisanoBraulio Paisano

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PUEBLA, México – 12 de julio de 2026. En una destacada demostración de capacidad intelectual, perseverancia y dominio técnico, Magali Tochihuitl García, recién egresada de la Preparatoria Regional Simón Bolívar de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), se alzó con la medalla de oro en la quinta edición de la Olimpiada Mexicana Femenil de Informática (OMFI), evento que tuvo como sede la Facultad de Ciencias de la Computación de la máxima casa de estudios del estado.

Este reconocimiento no solo celebra un triunfo académico, sino que subraya la creciente participación y liderazgo de las mujeres jóvenes en las áreas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM). Para Magali, este galardón es la culminación de un proceso de preparación rigurosa y, simultáneamente, el punto de partida hacia sus ambiciones profesionales: cursar la licenciatura en Ingeniería Biomédica.

“Para mí significa mucha satisfacción, porque todo este trabajo dio frutos. También me llevo muchísimos aprendizajes y herramientas técnicas que, en un futuro no muy lejano, podré integrar directamente en el área de la salud y la tecnología a la que me quiero dedicar”, expresó la joven tras la ceremonia de premiación.

Desafíos lógicos de alta exigencia
La competencia, conocida por su elevada complejidad, puso a prueba las habilidades analíticas de las participantes a través de un formato intenso. Durante un periodo de cuatro horas, las concursantes debieron resolver cinco problemas lógico-matemáticos complejos, diseñando algoritmos precisos mediante el uso de lenguajes de programación de alto nivel como C++ o Python.

Al detallar la dinámica del certamen, la medallista explicó que los desafíos suelen plantearse como situaciones narrativas o problemáticas reales que deben traducirse a lenguaje computacional. “Empieza con una historia o conflicto a resolver por medio de códigos. Después se presentan dos apartados técnicos: entrada y salida. Es decir, se define qué datos son los que el sistema va a procesar y cuál es el resultado específico que se espera obtener. Un ejemplo simple sería ingresar dos variables numéricas y programar la lógica para que el sistema arroje el resultado de su suma, aunque en la competencia los problemas escalan en dificultad y abstracción”, detalló.

Una trayectoria marcada por la excelencia
A pesar de que el interés de Magali por la programación comenzó apenas el año pasado, su curva de aprendizaje ha sido vertiginosa. Tras descubrir su vocación por la informática, se dedicó a estudiar los fundamentos de la computación, participando activamente en procesos selectivos y competencias de diversas disciplinas científicas, incluyendo Matemáticas, Química, Física y Biología, lo que le otorgó una visión interdisciplinaria del conocimiento.

Su talento la ha llevado a representar a Puebla y a México en escenarios de alta competitividad. Fue parte fundamental de la delegación nacional —integrada por cuatro alumnas destacadas— que representó al país en la sexta edición de la Olimpiada Femenil Europea de Informática (EGOI, por sus siglas en inglés) en 2026. Previamente, en 2025, formó parte de la selección estatal de Puebla en la Olimpiada Mexicana de Informática, consolidándose como una de las figuras con mayor proyección en el ámbito de las ciencias de la computación a nivel nacional.

El éxito de Magali Tochihuitl García representa un testimonio inspirador sobre la importancia del pensamiento crítico y la disciplina en la formación de las nuevas generaciones de tecnólogos que, como ella, buscan innovar en sectores tan críticos como la ingeniería biomédica.

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